Para obtener todas las proteínas que necesitas en una receta especial, tienes desde ya la opción de saborear la mejor pechuga de pollo marinada en la suavidad de los anacardos, haciendo que se convierta en uno de tus platillos favoritos para disfrutarlo con toda tu familia.

¿Qué necesitarás?

  • Medio vaso de jugo de lima
  • 15 gramos de anacardos
  • 5 gramos de chaat masala
  • 4 pechugas de pollo
  • 2 mangos
  • Un poco de aceite de oliva
  • Salsa de ajo
  • Medio litro de nata líquida
  • 20 gramos de naranja rallada
  • 1 chorro de vinagre
  • 15 gramos de pimienta blanca
  • Sal al gusto

Preparación

Empieza por quitarle la piel al pollo, seguidamente deshuésalo y toma la parte de la pechuga para cortarla en pequeños trozos. Viértelos en una taza y reserva.

En el fondo de una batidora de inmersión, sumerge los anacardos en conjunto con la nata, la pimienta  y la ralladura de naranja. Comienza a triturar todo.

Unta los trozos de pechuga con la mezcla de nata y anacardos, ve añadiendo la salsa de ajo y lleva a la nevera para marinar durante un tiempo de 6 horas. Posteriormente, traslada el resto de la mezcla de nata a otra taza y vierte un poco de vinagre.

Retira el pollo del refrigerador y deja que se adapte a la temperatura ambiente para incluirla en una bandeja para hornos. Coloca los trozos de pechuga con el resto de la pasta de nata a la que se le ha agregado vinagre.

Precalienta el horno a una temperatura de 230 grados y coloca la bandeja con los trozos de pollo por 5 minutos, luego baja la temperatura a 160 grados y deja hasta que doren.

Por otro lado, mezcla en una taza el mango en trozos con un toque de aceite de oliva, así como la pimienta blanca, el jugo de lima y una pizca de sal.

Retira el pollo del horno y sirve en un plato espacioso. Aplica la suavidad del mango en su mezcla sobre los trozos de pechuga con cucharadas y ya todos podrán percibir el excelente resultado que has conseguido con mucha dedicación. Adorna su cima con una hoja de cilantro.