La elegancia en los platos fuertes, resulta una invención en la gastronomía, es por ello que sorprender a tus amigos y familiares en una ocasión especial donde celebrar con comida, resulta el aspecto deseado, crear Canelones enrollados de espinaca y centrados en ricota, puede ser el paso principal para discernir entre un sabor clásico de los canelones, ahora renovados con la suavidad de la espinaca y la fuerza de la ricota.

¿Qué necesitarás?

  • 250 gramos de canelones
  • Media taza de queso parmesano rallado para espolvorear

Para el relleno

  • 1 kilo de espinacas
  • Media cebolla picada en trozos pequeños
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Medio kilo de ricota
  • 1 huevo
  • Media taza de queso parmesano rallado
  • Perejil para adornar
  • Sal y pimienta al gusto

Para la salsa de tomates de canelones

  • 800 gramos de tomates en cubos
  • Media taza de vino blanco
  • 1 cucharada de orégano
  • Hoja de laurel
  • 1 cucharadita de azúcar blanca

Preparación

Prepara la salsa de tomates de canelones, uniendo todos los ingredientes en una licuadora y luego pasando la mezcla a una olla a fuego medio, removiendo lentamente hasta que consiga calentarse completamente. Deja por 30 minutos hasta que consiga espesar.

Precalienta el horno, a una temperatura de  180 grados.

Prepara el relleno. Para ello, saca las hojas de espinacas bien lavadas y ubícalas sobre un colador, vacíales agua hirviendo para posteriormente pasarlas por agua muy fría.

Cocina los trozos de cebolla, sofriéndolas hasta que consigan una consistencia blanda y dorada. Reserva durante unos minutos.

Pica bien pequeñas, las hojas de espinacas y mézclalas con la cebolla sofrita, añadiendo la ricota, el huevo y el queso parmesano. Agrega sal y pimienta al busco y remueve hasta integrar todo.

Coloca una capa de salsa de tomate en la primera superficie de una fuente de horno, coloca los canelones calientes ya cocidos, rellenándolos con la mezcla de ricota y espinacas. Tapa con el resto de la salsa y espolvorea su cima con queso parmesano.

Hornea por 20 minutos cubriéndolos con papel aluminio. Retira el aluminio y deja por 15 minutos más. Sirve adornando el plato con hojas de perejil fresco.